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domingo, 18 de noviembre de 2012

Marte sí tuvo un océano



Marte sí tuvo un océano



La sonda Mars Express ha encontrado pruebas de que un océano cubrió parte de la superficie de Marte. Aunque la certeza sobre la formación de esa masa de agua es todavía vaga, se cree que pudo haberse originado hace 4,000 millones de años, cuando en ese planeta había condiciones meteorológicas más clementes, o hace 3,000 millones, al fundirse una capa de hielo en su superficie tras un gran impacto.


Por el momento los científicos descartan que ese océano estuviera el tiempo suficiente como para permitir el desarrollo de vida; aseguran que para encontrar pruebas de ésta habrá que remontarse a épocas anteriores en la historia de ese planeta.

Los datos fueron recogidos durante más de dos años por el radar Marsis, que en 2005 fue desplegado en el planeta rojo, y han permitido a los expertos descubrir que las planicies del hemisferio norte están cubiertas de material de baja densidad.

En un comunicado de la Agencia Espacial Europea se señala que esos compuestos parecen ser depósitos sedimentarios, lo que supone "una nueva y sólida prueba de que en otro tiempo hubo un océano".

La existencia de una masa de agua parcial en Marte ya se sospechaba, pero estos indicios se suman para confirmarlo. Hasta el momento los datos de Mars Express procedían sólo del estudio de imágenes o de información mineralógica o atmosférica.

Marsis penetró unos 60 u 80 metros bajo la superficie de ese planeta, y en todo ese margen se vieron pruebas de material sedimentario y de hielo.

Pero, ¿dónde quedó toda esa agua? Es una pregunta a la que Mars Express buscará darle respuesta.

Fuente: http://www.muyinteresante.com.mx/espacio/401892/oceano-marte/

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Mini agujeros atraviezan la tierra



Mini agujeros negros pueden atravesar la Tierra cada día, aseguraron físicos que descartaron que éstos sean iguales a los que generalmente conocemos y se originan de la colisión de galaxias o estrellas.

Aaron VanDevender, del Halcyon Molecular en Redwood (California) y J. Pace VanDevender, de los Laboratorios Nacionales Sandia en Alburquerque (Nuevo México) postularon que los denominados agujeros primordiales que se originaron durante el Big Bang continúan existiendo y se relacionan de distintas formas con la materia como si fueran átomos.

Los científicos se basan en la teoría de la mecánica cuántica para explicar que, al ser suficientemente pequeños, las posibilidades de que la materia que orbita a su alrededor sea absorbida por el átomo son ridículamente pequeñas, de forma que los micro agujeros negros podrían existir en la Tierra sin devorar lo que se encuentra alrededor, publicó en su portal el diario español ABC.

Por ejemplo, un agujero negro con la masa de un kilo, tardaría millones y millones de años en tragarse el planeta.

Los autores del estudio que se publica en el Journal arXiv.org de la Universidad de Cornell consideran que unos 400 mini agujeros negros podrían atravesar la Tierra cada año. Además, podrían ser detectables por sus fuertes emisiones electromagnéticas que ahora deberán buscar para comprobar su postulado.

La importancia de la Magnetosfera.



Ciencias de la Tierra.-

La atmósfera terrestre es la parte gaseosa de la Tierra, siendo por esto la capa más externa y menos densa del planeta.
Gracias a la atmosfera los cuerpos como meteoritos cuando ingresan se frenan o se queman por la fuerza de roce, de lo contrario ingresarían a una velocidad inmensa, esto es su velocidad sumada a la fuerza de gravedad del planeta. Pero hay una zona, la exterior, llamada Magnetosfera, que existe y no solamente en nuestro planeta y es la región alrededor de un planeta en la que el campo magnético de éste desvía la mayor parte del viento solar formando un escudo protector contra las partículas cargadas de alta energía procedentes del Sol. Como dijimos anteriormente, La magnetosfera terrestre no es única en el Sistema solar y todos los planetas con campo magnético como Mercurio, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno poseen una magnetosfera propia. Ganimedes, el mayor satélite de Júpiter, tiene un campo magnético pero demasiado débil para atrapar el plasma del viento solar. Marte tiene una muy débil magnetización superficial sin magnetosfera exterior.
Las partículas del viento solar que son detenidas forman los cinturones de Van Allen. En los polos magnéticos, las zonas en las que las líneas del campo magnético terrestre penetran en su interior, parte de las partículas cargadas son conducidas sobre la alta atmósfera produciendo las auroras boreales y australes. 

Tales fenómenos aurorales han sido también observados en Júpiter y Saturno.
Algunos científicos piensan que sin la magnetosfera la Tierra habría perdido la mayoría del agua de la atmósfera y los océanos en el espacio, debido al impacto de partículas energéticas que disociarían los átomos de hidrógeno y oxígeno permitiendo escapar los ligeros átomos de hidrógeno, por lo que el planeta se parecería mucho más a Marte. Se estima que este pudo ser un factor importante en la pérdida de agua de la atmósfera primitiva Marciana.
Campo Magnético de la Tierra
La Tierra tiene un campo magnético con polos Norte y Sur. El campo magnético de la Tierra alcanza hasta 36 000 millas en el espacio. 
El núcleo de la Tierra-de hierro también es un gran imán y los científicos han pasado un siglo, la exploración de su forma y estructura. La visualización de arriba muestra el campo magnético alrededor de la Tierra, la magnetosfera, como puede parecer desde el espacio. Este punto de vista conceptual, pero basado en observaciones científicas reales que se han hecho desde el comienzo de la Era Espacial. La naranja y las líneas azules representan el norte frente al sur y la polaridad del campo de las líneas de la Tierra.
Al igual que la capa de ozono, la magnetosfera es importante para la vida en la Tierra, ya que nos protege de la mayoría de las radiaciones nocivas y el plasma caliente del Sol, que desvía hacia el espacio. El campo magnético es constantemente azotada por nuestra estrella más cercana de las emisiones que puede llevar a las corrientes eléctricas que fluyen en el espacio alrededor de la Tierra, las corrientes que pueden interrumpir las transmisiones de radio y satélites daño en un fenómeno conocido como el clima espacial .Las líneas de campo no son realmente visibles, pero pueden ser detectados por los sensores que cuentan las partículas atómicas, los protones y los electrones que se mueven en el espacio alrededor de la Tierra. A diferencia del patrón simétrico de las limaduras de hierro y el imán, la magnetosfera se empuja hacia adentro en el lado que da al Sol y se tendió en la Tierra tras él. Esto es causado por el viento solar una corriente de partículas de alta velocidad que fluye desde el Sol y llevar la firma de su propio campo magnético.

martes, 6 de noviembre de 2012

Miranda, la luna de Urano


por Créditos: NASA,JPL,Voyager

La sonda espacial robótica de la NASA Voyager 2 sobrevoló el planeta Urano y sus lunas en 1986. Mientras la parte superior de la nubes de Urano demostraron ser bastante monótonas, la superficie de Miranda , la más interior de las grandes lunas de Urano, mostró varias características interesantes. La Voyager 2 pasó más cerca de Miranda que de cualquier otro cuerpo del Sistema Solar y, por tanto, la fotografió con la resolución más clara. El terreno lleno de cráteres de Miranda muestra surcos como Ganímedes , la luna de Júpiter, varios valles y acantilados. Miranda está hecha de una mezcla aproximadamente igual de hielo y roca. Miranda fue descubierta por Gerard Kuiper en 1948.

Campo magnético terrestre


Esquema de la magnetosfera de la Tierra. Los flujos de viento solar, de izquierda a derecha


El campo magnético de la Tierra (también conocido como el campo geomagnético) es el campo magnético que se extiende desde el núcleo interno de la Tierra hasta su confluencia con el viento solar, una corriente de partículas de alta energía que emana del Sol. Es aproximadamente el campo de un dipolo magnético inclinado en un ángulo de 11 grados con respecto a la rotación del eje, como si hubiera un imán colocado en ese ángulo en el centro de la Tierra. Sin embargo, a diferencia del campo de un imán de barra, el campo de la Tierra cambia con el tiempo porque en realidad es generado por el movimiento de las aleaciones de hierro fundido en el núcleo externo de la Tierra (la geodinámica). El Polo Norte magnético se «pasea», por fortuna lo suficientemente lento como para que la brújula sea útil para la navegación. A intervalos aleatorios (un promedio de varios cientos de miles de años) el campo magnético terrestre se invierte (los polos  norte y sur cambian lugares con el otro) Estas inversiones dejan un registro en las rocas que permiten a los paleo-magnetistas calcular los movimientos pasados de los continentes y los fondos oceánicos como consecuencia de la tectónica de placas. La región por encima de la ionosfera, y la ampliación de varias decenas de miles de kilómetros en el espacio, es llamada la magnetosfera. Esta región protege la Tierra de la dañina radiación ultravioleta y los rayos cósmicos.

La orientación de las rocas en las dorsales oceánicas, la magnetorrecepción de algunos animales y la orientación de las personas mediante brújulas son posibles gracias a la existencia del campo magnético terrestre.

El Polo Norte Magnético se encuentra a 1800 kilómetros del Polo Norte Geográfico. En consecuencia, una brújula no apunta exactamente hacia el Norte geográfico; la diferencia, medida en grados, se denomina declinación magnética. La declinación magnética depende del lugar de observación, por ejemplo actualmente (2006) en Madrid (España) es aproximadamente 3º oeste[cita requerida]. El polo Norte magnético está desplazándose desde la zona norte de Alaska en dirección hacia Siberia a unos 40 Km por año.

¿Qué es un agujero blanco


Las ecuaciones de la relatividad general tienen una interesante propiedad matemática: son simétricas en el tiempo. Eso significa que uno puede tomar cualquier solución a las ecuaciones e imaginar que el tiempo fluye a la inversa, en lugar de hacia delante, y obtendrá otro grupo de soluciones a las ecuaciones, igualmente válidas. Aplicando esta regla a la solución matemática que describe a los agujeros negros, se obtiene un agujero blanco. Puesto que un agujero negro es una región del espacio de la cual nada puede escapar, la versión opuesta es una región del espacio hacia la cual no puede caer nada. De hecho, así como un agujero negro sólo puede tragarse las cosas, un agujero blanco sólo las puede escupir. Los agujeros blancos son una solución matemática perfectamente válida a las ecuaciones de la relatividad general. Pero eso no significa que realmente exista uno en la naturaleza.

Sin la voracidad de los agujeros negros, nunca hubieran existido las estrellas?

Los agujeros no son solamente vórtices destructores que acaban con todo lo que encuentran a su paso; astrónomos proponen que sin el desequilibrio que traen consigo, las estrellas nunca se hubieran formado.

Una de las primeras ideas que se asocian a los agujeros negros, esas inmensas aspiradoras cósmicas, es, justamente, la de destrucción. Sin embargo, astrónomos australianos e ingleses proponen lo contrario: que los agujeros negros pueden ser inmensos atanores donde se gestan las estrellas.


Según estos astrónomos (coordinados por Stanislav Shabala, de la Universidad de Tasmania) en las proximidades de la galaxia Centaurus A se localiza un agujero negro supermasivo que estaría ayudando en la formación de nuevas estrellas.


Como sabemos, los agujeros negros “supercargan” el material que los rodea para después expulsarlo en oleadas, mismas que impactan el gas con que se forman las estrellas y que está por doquier en la galaxia, calentando y comprimiéndolo conforme ambos —el gas y el material expulsado del agujero negro— se encuentran.


Así, parece ser que sin dichas oleadas de destrucción de los agujeros negros, el gas nunca estaría lo suficientemente comprimido como para iniciar el proceso que da lugar a nuevas estrellas. De acuerdo con Shabala, esto fue particularmente importante en las primeras etapas del universo, cuando las galaxias eran densos sacos de gas esperando únicamente el desequilibrio decisivo y necesario para iniciar la fusión de la materia.